Cierro los ojos y lo primero que veo es mi cuerpo flotar a los cielos, me siento como un águila en su elemento, el dulce aire se desliza por mis plumas.Ya voy llegando a la luna, veo escarcha blanca caer del cielo y me remonto a la época aquella en la que sostenía ese cuerpo tan humano, con una mente tan sucia, y tan arruinada. que mente la mía en aquel momento de desesperación, cuando pensaba que la nieve era tan sucia como el rió contaminado, la veía toda amarilla, sabia a petroleo hervido, las sangre corría por el rió helado a pesar de estar congelado, los pinos estaban todos derribados y no se escuchaba el sonido de las aves por ningún lado.
Abro los ojos y me veo con ese cuerpo humano que antes creía indeseable, me encuentro en un columpio de goma colgando de un roble, me siento perdida entre el va y ven, la nieve cae, la veo blanca, pura, hermosa, el aire se siente limpio, la melodía de las aves es grandiosa, los arboles están en pie, sobre ellos se encuentra un manto blanco compuesto por alegría. Siento que mi mente a sido renovada, me siento sana.
Pestañeo una vez y me doy cuenta que no esta nevando. todo esta muy soleado, siento que me derrito, no aguanto el calor, el aire vate una brisa cálida, siento que lloro, pero lo que de mis ojos sale no es mas que sudor, me desespero y me pregunto ¿qué a pasado con el aire frió de invierno, con la nieve helada que cubría hace un momento el suelo?
Pestañeo dos veces y me doy cuenta que aquí no cae nieve.